martes, 5 de marzo de 2013

Capítulo 16

Nos sentamos cada uno a un lado de la cama mientras Joel esperaba mi respuesta. Antes de dársela, di un sorbo a la taza antes de dejarla en un... ¿eso era un posa-vasos? Madre, si que era un chico ordenado, sí.

-¿No te ha pasado que creías tener todo planeado y luego, de repente, no sabes qué quieres hacer ni cómo, ni cuando, ni dónde?

-Mi madre es profesora de música, así que siempre supe que mi futuro iba a estar vinculado a ella. A los siete años aprendí a tocar la guitarra, y no me he separado de ella desde entonces - dijo señalando a la guitarra que tenía al lado de su armario.

-¿Es tuya? ¡Me encanta!

-Fue un regalo familiar. 

-Es muy bonita.

-Bueno, entonces tu problema es que te has atascado y no sabes qué hacer, ¿no?

-Más o menos, sí. Hace dos años tenía todo pensado: hacer el bachillerato de humanidades y después ir a la universidad. Después, me di cuenta de que en mi instituto no había bachillerato de humanidades, así que tendría que cambiarme si quería asegurarme que me sacaría el título de bachillerato. Mis padres me empujaron al bachillerato de Artes Escénicas, y yo acepté, pero no fui consciente de lo que eso conllevaría hasta pasados unos meses. Y aquí me tienes, hecha un lío, sin saber si seguir con este bachillerato, cambiarme a otro, hacerme un módulo o mudarme a vivir debajo de un puente.

-Si necesitas cajas seguro que en el salón encontramos alguna.

Yo no estaba en ese momento con ánimos para bromear, así que con mis manos temblorosas volví a cojer la taza para remediar mi boca seca. Joel debió de darse cuenta ya que se disculpó por la broma.

-Lo siento, no creí que el aire estuviese tan cargado- dijo dándome un pequeño apretón en la mano - Y... ¿sabes cómo vas a decidir? o mejor dicho, ¿qué te va a hacer decidirte por una de las opciones?

-No. De momento voy a tomarme unas semanas para descansar, reflexionar y para ver si saco algo en claro.

-Lo que no tienes que hacer ahora es agobiarte, haciéndolo no conseguirás nada.

-Gracias.

Después de esta pequeña conversación, Joel me enseñó unos álbumes de fotos que tenía en los que salían Adam, Ryan, Andy y él de hacía varios años. Habían cambiado muchísimo. 





No sé cómo, acabamos sentados en el suelo.

-¿Qué quieres hacer?

-No sé... ¿qué te apetece hacer?

-¿Qué tal si jugamos al rock band y el que pierda paga unas pizzas?





-Hmmmm.... Acepto. Aunque juegas con ventaja.

-Tampoco te creas, soy muy malo en estos juegos.

-¡Me pido la batería! ¿No le importará a Adam, verdad?

-¡Qué va! Él no suele jugar a esto. Los únicos que solemos hacerlo somos Ryan y yo.

-¿Y quién gana?

-El que toca la guitarra, normalmente.

Me ganó en todas las canciones menos en una (y creo que me dejó ganar a posta).

A los veinte minutos la pizza ya estaba aquí y como yo había perdido la apuesta, me tocó pagar.


-¿Me pasas una porción de la Hawaiana?

-Te la cambio por una barbacoa...

-Hecho.


Después de recoger los vasos que habíamos usado para la cena y colocar un poco la colcha de la cama (que  había acabado algo desecha debido al ataque de cosquillas que había sufrido en medio de unas canciones sin motivo alguno), nos volvimos a sentar en ella.

Joel me pilló embelesada mirando su guitarra.





-¿Tú sabes tocar la guitarra?

-Por desgracia no. Tengo una en mi casa que era de mi padre, pero todavía no ha llegado el día en que me ponga a aprender yo sola.

-¿Y no has pensado en ir a clases de guitarra?

-No, no. Conozco a mucha gente que ha podido hacerlo sin ayuda, así que supongo que no será tan difícil.

-Bueno, si cuando llegue ese día, te atascas en algún acorde, puedes llamarme. Te haré el descuento de conocidos.

-¿Sólo de conocidos?

-Hombre, los descuentos que puedo ofrecerte son los siguientes: conocido, familiar, amigo con quien charlar y el de pareja. Tú eliges.

-¿Estás seguro de que quieres que sea yo quien elija? - dije acercándome lentamente hacia él.

-Totalmente seguro - dijo mientras me miraba a los ojos.

¿Estaba bien lo que iba a hacer? ¿o lo que quería hacer? ¿Afectaría a los chicos? ¿y a Tyler? No quería pensar en Tyler en ese momento, no quería estropearlo.

No me cansaba de mirar a Joel a los ojos, me hacía sentirme.... bien. 

Después de lo que a mi me parecieron muy pocos segundos, Joel colocó su mano en mi mejilla, cosa que me provocó un pequeño escalofrío y una leve sonrisa.

Mis ojos ahora se desviaban solos y no se decidían sobre qué mirar, los ojos de Joel o sus labios.

Sus labios... los tenía a escasos centímetros de mí, dibujando una bonita sonrisa.

Se estaba haciendo de rogar, pero yo no iba a ceder.

Por fin, se acercó a mí y sus labios rozaron los míos.


-------------------------------------------------------------

¡HOLA CUQUIS!

SIENTO TARDAR TANTO EN SUBIR CAPÍTULO Y QUE SEA TAN CORTO, PERO ESTOY EN ÉPOCA DE EXÁMENES Y NO TENGO TIEMPO CASI PARA ESCRIBIR. CUANDO LOS ACABE, OS RECOMPENSARÉ CON UN PAR MÁS LARGO DE LO NORMAL PARA ALEGRAROS UN POQUITO.

¡GRACIAS POR LEERME!

Ainé

@annie_aine

2 comentarios:

  1. A mí me va a dar un patatus como me sigas dejando así CSF.... AGDJSLALXDKALLSHDKS Me encantaa :)

    ResponderEliminar