Bajé las escaleras con cuidado de no hacer ruido. En vez de usar
el baño de arriba, usé el de abajo, para no despertar al perezoso que tenía en la
habitación de invitados en le piso de arriba durmiendo. Me tomé una taza de café.
Pensaba en qué haría esa tarde con Tyler. Tal vez fuéramos a comer fuera, o tal
vez fuésemos a dar un paseo por el parque. Quién sabe. Mientras, recordé lo
vago que era Tyler por las mañanas y que no desayunaría si no era algo casero, así
que como iba bien de tiempo, le hice unas tostadas y se las dejé en la mesita
del salón.
Cuando en disponía a cruzar la calle, me giré, y miré hacia la ventana, y sonreí, sabiendo que él estaba allí dentro, durmiendo, y que ahora podríamos recuperar el tiempo que habíamos perdido debido a su inesperado viaje a Italia.
De camino al instituto fui escuchando el último disco que había
sacado Coldplay. Por las mañanas me relajaba escuchar ese tipo de música. Como
siempre, llegué antes de tiempo, y me fui a la cafetería a compararme un
regaliz, mejor dicho unos cuantos, para cuando saliera de clase.
Como todas las mañanas, estaba prácticamente vacía.
-¡Buenos días José!
José tan simpático como siempre, te recibía con una sonrisa.
-¡Buenos días! ¿Regaliz rojo como siempre?
Creo que lo de los regalices estaba empezando a convertirse en
algo rutinario…
-Sí, por favor.
-Aquí tienes.
-¡Muchas gracias!
Me senté en una de las mesas de la cafetería en la que había una
chica que iba conmigo a clase y que se había convertido en una de mis mejores
amigas. Se llamaba Sandra.
Me coloqué detrás de ella sin que me viera, y al saludé con
nuestra singular forma de dar los buenos días.
-¡Buh!
-¡Qué susto! ¡Hola!
Sandra y yo desde hacía tiempo siempre nos gastábamos la misma
broma. Podía parecer una tontería, pero era nuestra tontería y nos hacía
gracia.
-Cuéntame, ¿qué
deberes no has hecho hoy?
-¿Por qué supones que no he….?
En cuanto empezó a defenderse, me reí, porque yo sabía que era
mentira, y ella también.
-Vale, ya veo que no cuela.
-Como siempre, ¿a caso ha habido algún día en que haya colado?
-No, la verdad es que no…. Bueno, pues del análisis de la
partitura de ayer, me falta la armonía y el ritmo – dijo haciendo pucheros.
-El día que no estemos en la misma clase, no sé que va a ser de
ti, de verdad.
-Calla, calla, que eso no pasará. Y... gracias. Te debo otro
favor.
-¿Cuántos van ya?
-Pues… siete en este trimestre…pero sabes que-
-Caducan antes de que acabe el trimestre, lo sé. Siempre me lo
dices y siempre caducan, porque yo no los gasto. No me hacen falta – le dije
sacándole la lengua en forma de burla.
-Pues eso es problema tuyo, no mío. Yo no me hago responsable de
eso.
Empezamos a reírnos las dos descontroladamente hasta que José nos
avisó de que en un minuto sonaría la campana. Recogimos todo, y nos despedimos
de José.
-¡Que te sea leve!
-¡Gracias chicas, hasta luego!
A primera hora tenía lengua…. La mañana iba a pasar muy
lentamente.
En el recreo me fui a la biblioteca a hacer un trabajo que tenía
que entregar al día siguiente, para así tener la tarde libre para pasarla con
Tyler.
A lo largo de la mañana no pasó nada interesante: deberes,
trabajos, lecturas, prácticas…. Lo de siempre.
A última hora, cultura audiovisual…Bueno, no estaba mal, dentro
de lo que cabía. Entramos a clase, y la profesora comenzó a explicarnos la
percepción. Yo empecé a copiar como si me fuera la vida en ello, pero mi cabeza
no estaba puesta en los apuntes…
Ya sólo quedaban diez minutos y por fin sería libre. Me resultó
raro no tener ningún mensaje de Tyler ni nada por el estilo en todo el día,
pero no le di mucha importancia.
-
Interpretamos la estimulación del medio y se nos hacen presentes
objetos y hechos dotados de significación. Por eso, la percepción permite
captar la realidad como “mundo”, es decir, como algo organizado, estructurado y
pleno de sentido y…
RIIIIIIIIIIIIING
-…Y significado. Podéis iros. Hasta mañana.
Salí de las primeras de la clase y fui sorteando a todas las
personas que había de las cuales, la mayoría eran parejas intercambiando…información
en medio del pasillo. A mi me parecía bien que tuviesen pareja, era muy bonito.
Pero… ¿no podían esperarse a salir a la puerta para demostrarse lo mucho que se
quieren? Parecía que esto último les era difícil de comprender. A veces ver a todas esas parejas me hacía sentirme sola...
Fui lo más rápido que pude hacia las taquillas, donde dejé la
mochila y cogí el bolso. Esa tarde no tenía pensado estudiar.
Cuando por fin llegué a la puerta de entrada, después de
despedirme de todos los conocidos con los que me encontraba, reparé en que había
una silueta que me resultaba familiar mirándome apoyada en un árbol…. ¿Qué hacía
él ahí?
Crucé la carretera, teniendo cuidado de que ningún coche me atropellara,
cosa que fue difícil porque os coches no paraban de pasar, y llegué hasta él.
-¿Qué haces aquí?
-Buenos días preciosa, yo también me alegro de verte – dijo con
tono serio. Debió ser que le molestó mi recibimiento.
-Perdona, no me imaginé que vinieras a recogerme…. ¡Pero es una
gran sorpresa! ¡Muchas gracias por venir! – le dije mientras le abrazaba con
todas mis fuerzas. Realmente no pensé que hiciera un esfuerzo y viniera a por mí.
-No ha sido nada enana, en serio. Gracias a tí por hacerme el
desayuno y dejarme esto encima de la cama – dijo sacando la nota que yo misma
le había escrito hacía unas horas.
-Ah, eso… ¿te ha gustado la sorpresita?
-Yo no babeo mientras duermo.
-Vaya, lo que tú digas. ¿Has mirado el suelo de la habitación
cuando te has levantado?
-No… ¿Por? ¿Tenía que hacerlo?
-Sólo era para que tuvieras cuidado, no fuese a estar todo lleno
de babas y te resbalaras con ellas.
Ya está, había ganado esta batalla…o eso creía.
De repente, cogió mi mochila, la dejó en el suelo y me agarró de la cintura. Me arrimó a él y me
miró a los ojos…aquellos ojos marrones que hacían que todo lo que tenía
construido, se derribase en un sólo segundo.
-Tyler…
-Dime – dijo con una sonrisa dibujada en sus labios. Sabía que
jugaba con fuego. Y con fuego puedes quemarte.
-No es buena idea…
-¿El qué no es buena idea? ¿Rodearte con mis brazos? ¿Darte una
sorpresa y venir a recogerte? ¿O te refieres a hacer que te sientas deseada y a
que me desees?
Se acercaba más a mí. Sus últimas palabras resonaban en mi cabeza como un eco ensordecedor que no sabía silenciar.
Un pensamiento vino a mi cabeza…
No podía…
No debía…
Pero quería…
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¡HOLA!
¿QUÉ TAL?
ME GUSTARÍA SABER QUÉ PENSÁIS SOBRE LA HISTORIA, LAS COSAS QUE OS GUSTAN Y LAS QUE NO.
¡MUCHAS MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LEER :) !
Ainé xx
@annie_aine





Me gusta todo lo unico que ya quiero que salgan todos los chicos :)
ResponderEliminar@mayrajblove
Ya queda poco, tranquila :)
Eliminar¡Gracias por leer!