jueves, 14 de febrero de 2013

Capítulo 14

Tyler apartó su mirada para que no le viera... esa era una mala señal.



-Tyler, responde me, por favor. ¿Te acostaste con Andrea sí o no?

-Sí - esto lo dijo mirándome directamente a los ojos. En su mirada noté que en el fondo le gustaba contarme su hazaña.


Me quedé congelada, no podía reaccionar, más bien, no sabía cómo reaccionar ante aquello.No se cómo pude hacerlo, pero conseguí levantarme de la cama y bajé las escaleras corriendo. Me puse un gorro, no por el frío, sino porque no tenía tiempo de plancharme el flequillo. Me puse las botas, cogí la primera chaqueta que vi del perchero y salí a la calle. Grité con todas mis fuerzas. 



No podía creerme que Tyler, mi mejor amigo, al que conocía de toda al vida, usara a Andrea como un pañuelo, sabiendo que a ella le gustaba. Conocía a Tyler, no le gustaban las relaciones, jugaba con las chicas hasta que se cansaba de ellas. A mí no me había importado mucho con quién salía o con quién dejaba de salir, pero no quería que Andrea sufriera. No podía dejar que eso pasase. Empecé a callejear buscando algo que ni yo sabía qué era. Necesitaba que me diese el aire. Menudo domingo me esperaba.... 


Llegué a una de las cafeterías que había dos calles más abajo de mi casa y entré sin pensarlo. Al entrar, di un pequeño portazo del que no fui consciente pero al perecer, las personas que estaban dentro sí. Pedí perdón y me senté en una silla que había libre en la barra.


-¡Ahora te atiendo corazón! - dijo un hombre de unos cuarenta años que se encontraba dentro de la barra. Supuse que sería el dueño.


Mientras atendía a las demás personas, una imagen se formó en mi mente: la de Andrea y Tyler juntos, en su casa, uno al lado del otro, compartiendo cama. 



No me gustó nada. Cuando por fin el hombre se acercó a mí y me preguntó qué quería tomar, miré en los bolsillos de la chaqueta, y sólo tenía un euro con veinte céntimos. Con las prisas, no había cogido dinero.


-Lo que pueda darme por un euro y veinte céntimos.

-Te hago el precio especial de los domingos por la mañana a horas en punto y entonces... el café o chocolate con pastas te da de sobra - dijo con una sonrisa - ¿Un mal día, no?

-Sí, lo cierto es que sí. Tomaré el café con pastas y muchas gracias.

-Sonríe pequeña, no dejes que un pequeño contratiempo te amargue el día. Además, si sonríes, te daré un regalito.
  
-Sabe como tratar a las chicas. Su mujer se sentirá afortunada de tener a un hombre por esposo como usted  - dije sonriendo.

-Eso dice.


Estuvo hablando conmigo mientras tomaba mi segundo desayuno. Me contó que la cafetería era de su abuelo y que tenía una hija que se había ido a vivir a córdoba, y que tarde o temprano, tendría que venderla, ya que no tenía más descendientes que se hicieran cargo de ella. No le gustaba tener que hacerlo, pero era lo único que podía hacer.


-Si necesitas trabajo, buscamos camareros guapos y con una buena sonrisa. Tú eres justamente el perfil que buscamos.

-Muchas gracias Pedro, pero estoy estudiando. Tal vez, cuando termine, te eche una mano. Bueno, se hace tarde, debería volver.

-Aquí tienes lo que te había prometido.


Me dio un papel en el que ponía: "Vale por un desayuno y buena compañía para cualquier día del año. Sin fecha de caducidad".


-Muchas gracias por el vale. ¡Volveré pronto!

-¡Adiós pequeña!


Salí de aquella cafetería que se había convertido en mi escondite durante unos minutos, y me dirigí a casa. Intenté ordenar mi cabeza mientras caminaba. Tenía que hablar con Tyler, y después con Andrea y tenía que preguntarles que si tenían una relación o no. Durante mi estancia en la cafetería, me había dado cuenta de que Tyler no podría quedarse eternamente en mi casa y tendría que buscarse un piso de alquiler, un hotel o compartir piso. Estos últimos días me había estado planteándome dejar el bachillerato de Artes, cambiarme a otro, o simplemente dejar el bachillerato. Me gustaba, pero no sabía si podría aguantarlo dos años. Aunque si dejaba el bachillerato... ¿qué haría? No lo sabía... Necesitaba tiempo para reflexionar sobre mis estudios.



Cuando doblé la esquina y vi mi casa, me sentí... diferente, No eran nervios, pero tenía que afrontar muchas cosas y no sabía si sería capaz de afrontarlas.


Entré sin miedo, y me encontré a Tyler esperándome en el salón, con cara de preocupado.


-¡Ainé! ¿Dónde te has metido? ¡Estaba preocupado! - dijo mientras se levantaba y venía hacia mí para darme un abrazo.

-He ido a la cafetería de aquí abajo. Necesitaba que me diese el aire.

-No me has respondido a la pregunta de si estás bien... No quiero que nuestra relación cambie por lo que ha pasado con Andrea, de verdad.

-Hablando de Andrea... tengo que preguntarte algo.

-Dime, ¿qué pasa?

-Lo primero, ¿sois novios o sólo es un rollo?

-Novios - lo dijo con miedo.

-¿Tú estás con ella porque la quieres o porque has visto una oportunidad de tener un rollo y cuando te canses la dejarás? Esto último va sin intención de herir. Creo que somos bastante "mayorcitos" como para saber que tú nunca has querido tener una relación estable y.. bueno... ya sabes... - se me quebraba la voz al recordar lo que pasó hacía unos años atrás.

-Si, te entiendo, y lo sé. Pero esta vez estoy con Andrea porque me quiere y...porque...


Esperó a mirarme directamente a los ojos para terminar la frase.




-...la quiero.


Vale, lo había dicho, aunque no muy convencido. Eso sí, se enorgullecía de haberlo dicho, como si fuese un reto que hubiese superado.


-Repito que no quiero que tú y yo cambiemos nuestra relación. Seguiremos siendo amigos y no habrá problemas.

-No esperaba menos. Tyler, cambiando de tema...Tienes que irte de casa.

-Sabía que llegaría este momento... No te preocupes, buscaré un piso lo más rápido posible y no volverás a verme más.

-No, no. No es eso. Simplemente necesito tiempo para reflexionar, tomar algunas decisiones...

-Necesitas espacio...

-Si, necesito espacio. Se que suena como si estuviera intentando cortar contigo, pero sabes que no es así.

-Lo sé, tranquila - se le notaba en la voz que estaba triste. Eso no me gustaba, pero no había otra opción.

-He pensado que si trabajaras, te sería más fácil pagar el piso.

-¿El tiempo que has estado en esa cafetería lo has usado para planearme la vida'

-No te he planeado la vida, simplemente quiero....- me cortó en medio de la frase.

-Qué rápido te enfadas - dijo sonriendo.

-Maldito seas Tyler.

-¿Y ya has pensado dónde pueso trabajar?

-Sí tengo el sitio perfecto, además, el dueño es amigo mío.


Ya había solucionado lo de Tyler, ya sólo me quedaban dos cosas por tachar de la lista: 

1.      Llamar a Andrea.
2.      Tomar una decisión que podría cambiarme la vida.

  

-----------------------------------------------------------------------------

¡HOLA!

SE ACERCA LA ÉPOCA DE EXÁMENES PERO INTENTARÉ QUE ESO NO ME AFECTE MUCHO A LA HORA DE ESCRIBIR.

ME ENCANTARÍA SABER VUESTRA OPINIÓN YA SEA BUENA O MALA. SE ACEPTAN SUGERENCIAS DE TODO TIPO.

¡MUCHAS GRACIAS POR LEERME!


Ainé

xx

@annie_aine


No hay comentarios:

Publicar un comentario