Estábamos en shock. Era el
chico al que habíamos saludado desde el autobús. Habíamos coincidido con él y
además, se había acercado a nosotras para saludarnos en persona. Teníamos dos
opciones: a) asustarnos y b) creer que era simpático.
-Ehhh…si, si, claro. ¡Hola!-
dijo Irene (siempre había sido menos tímida que yo).
-¡Hola!- dije yo casi sin
darme cuenta.
-¡Qué casualidad que estéis
aquí! ¿Puedo sentarme con vosotras?
En ese momento, sonrió. La
cazadora de cuero era un punto a su favor.
-Sí, claro, no hay problema.
-Bueno, me presento. Me llamo
Andy- dijo mientras nos daba dos besos a cada una.
-Yo soy Irene.
-Y yo Ainé.
No podíamos dejar de
mirarle….¡Tenía unos ojos preciosos! ¿Y esos ricitos? Madre mía.
-¿Ainé? ¿De dónde es?
-Es celta. Y no, mis padres no
son vascos.
-¿Cómo sabías que iba a…?
-Siempre me dicen lo mismo-
dije con una sonrisa.
-Pues me gusta. Es bonito.
-¡Gracias! Y…no sé….¿cuántos
años tienes?
-Tengo diecisiete pero cumplo
los dieciocho en un mes.¿Y vosotras?
-Tenemos dieciséis. A ella le
queda mes y medio para cumplir diecisiete y a mi, seis meses- dijo Irene.
-¿Los tenéis contados?
-Más o menos- respondí yo.
De repente, sonó un móvil. Era
un i-phone, así que sólo podía ser suyo.
-¡Ay, disculpad! Es mi móvil.
Tengo que cogerlo, perdonad.
-Tranquilo.
Se fue afuera de la tienda,
porque dentro había mucho ruido. En el
momento en el que Andy salió, empezamos a hablar de él.
-Irene, no para de mirarte. No
lo niegues.
-¿Qué? ¡No deja de mirarte a
tí!
-Venga, claro, como siempre.
-Todo tuyo, además, no lleva
dilatas (dilataciones). Así que todo tuyo. Además, tiene el pelo medio rizado,
hacéis buena pareja jajajaja.
-Lo que tú digas ¬¬
Justo en ese momento entró
Andy.
-Lo siento chicas, pero tengo
que irme. ¿Tenéis twitter?
Irene y yo nos miramos porque
habíamos puesto algunos tweets que iban sobre él.
-Errrmm…
Gran fallo. Pero Irene se adelantó:
-Danos el tuyo y ahora después
te seguimos, ¿vale?
-Sí claro.
Nos apuntó su twitter en una
servilleta.
-Bueno chicas- dijo mientras
se despedía de nosotras –un placer haberos conocido.
-¡Igualmente! – dijimos a la
vez Irene y yo.
-¡Hasta otra!
-¡Adiós!
-¡Adiós!
No borramos nuestros tweets
porque en ellos simplemente contábamos la anécdota del “misterioso chico” que
nos había saludado desde la parada de autobús. Empezamos a seguirle y a los dos
minutos, teníamos una mención: “Siento haberme ido tan rápidamente. La próxima
vez, invito yo a los cafés, @Irene_Blue y @annie_aine ¿o podría decir señoritas Somerhalder? ;) “.
Las dos empezamos a reírnos como dos tontas. A mí me encantaba que la gente
pusiera las menciones al final o en medio, ya que al menos esa persona se
molestaba en escribir, no le deba a responder y ponía lo primero que se le
venía a la cabeza. Irene, por su parte, se reía de lo de “señoritas Somerhalder”
ya que eso demostraba que el chico se había fijado. Esto, definitivamente era
un buen día.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
BUENO, ESPERO QUE OS ESTÉ GUSTANDO LA
HISTORIA.
¡MUCHAS GRACIAS
POR LEER!
YA SABÉIS,
DUDAS, COMENTARIOS: @annie_aine

Esta muy linda no conosco bien a los chicos de Lawson y me encanta su musica y tu novela me va a servir para acordarme de los nombres pero se ve que va a estar muy buena :)
ResponderEliminar@mayrajblove
¡Muchas gracias! :D
Eliminar